Cinco libertadores para el viejo continente

Si existen las ojeras felices, son las que se inflaman cuando la Copa Libertadores entra en ebullición. Su latido traspasa océanos y obliga a vivir en dos realidades horarias de indisimulable esfuerzo: cuesta estar despierto cuando hay que estarlo y resulta imposible dormir cuando se sabe que todo está ocurriendo. River Plate y Boca Juniors van a enfrentarse durante este mes de noviembre en una inédita e histórica final a doble vuelta, que nunca antes los había confrontado porque el reglamento previo de la competición obligaba a enfrentar en semifinales a equipos del mismo país, y que y

442

442

a paraliza a una capital argentina muy sensible a este tipo de bellezas.

Quizá se esperaba una final entre los brasileños Gremio y Palmeiras antes de disputarse las semifinales, porque ambos definían el partido de vuelta en casa y porque River y Boca siempre parecen algo lejos de los mejores River y Boca de la historia. De la historia moderna, al menos. ¿Cuáles serían? Diríamos que el River de 1996 y el Boca de 2001. Puede que no estén tan lejos, al menos en su musculatura competitiva, y seguro que han estado a la altura de unos rivales y vecinos cariocas no tan fieros en sus temidos estadios…

SIGUE LEYENDO EL ARTÍCULO EN ALACONTRA.ES

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*