El honor está en la causa

La calurosa tarde del 27 de mayo de 2017, en el salón Benito Juárez del número 7 de la Plaza de la Constitución de Ciudad de México, ante el imponente Zócalo, el Claustro Doctoral Iberoamericano distinguió, de manera unánime, a nuestro presidente, Javier Hernández Aguirán, como Doctor Honoris Causa. La ceremonia estuvo oficiada por el presidente del Claustro, el Dr. Arturo Cruz, y contó con la Dra. Gina Palacios como madrina de una edición que reconoció a otros 20 seres humanos, casi todos mexicanos, de la más variada y recomendable trayectoria vital y profesional.

El Honoris Causa siempre será todo un honor, aunque aquí nunca haya sido una causa. Acaso una impensada consecuencia de la causa universal, sobre la que gravita y se proyecta De los pies a la cabeza: ser lo mejor que podamos ser; buscar nuestra versión óptima explorando los límites propios; aspirar a nuestro máximo y hacer nuestro máximo por alcanzarlo; promover el éxito huyendo del exitismo; preferir no lograrlo por haberlo intentado que no intentarlo por si no lo logramos: la derrota es bella… hay que valorarla como lo que es: el mejor sherpa hacia la victoria. Sentir cada miedo y enfrentarlo hasta liberarse de él, vivir con nuestra realidad y no contra ella, ni de ella; centrarnos en lo que tenemos y no enrocarnos en lo que nos falta; dedicarle más tiempo a fatigar la solución que a manosear el problema. Tomar decisiones, ser valientes y no permitirnos tenerle miedo a la vida creyendo, despistados, que le tememos a la muerte. Vivamos De los pies a la cabeza. Con causa y honor, siempre.”