La penúltima

Coincide el titular con el orden de la editorial dentro de esta serie: arranca aquí la penúltima de los catorce artículos compartidos durante estos últimos meses que, deseamos, hayan servido para presentar en sociedad nuestras razones de ser y como impulso todas las acciones que el futuro depare. Asimismo, su temática lo hace con la relación de hitos que sobresalen en la biografía de nuestro presidente, Javier Hernández Aguirán, porque aquí vamos a detenernos en su obtención del permiso de conducir internacional… con los pies, siendo la tercera persona en toda Europa en lograrlo. Y, desde luego, encaja con la filosofía que tratamos de proyectar desde aquí: queriendo siempre una más, que la actual no sea nunca la última: llenando de vida la vida.

Javier aprobó a la primera el examen teórico y práctico del carnet de conducir, expedido por la DGT en Vizcaya Clic para tuitear

Poniendo la lupa sobre la penúltima, por ahora, diremos que Javier aprobó a la primera el examen teórico y el práctico para obtener el carnet de conducir, expedido por la DGT en Vizcaya, en marzo de 2014, tras cuatro semanas de muy intensa preparación de la mano de la Autoescuela Irrintzi, en Basauri, la única en toda España capaz de hacer posible esta posibilidad a día de hoy. Combinando las dos primeras semanas de teoría y práctica hasta poder examinarse de la primera, el mes de prácticas incluyó una media de seis clases diarias, de lunes a viernes, para más de dos mil kilómetros totales de rodaje por ciudad y carretera.

“Le recuerdo por su enorme entusiasmo y ganas de aprender. Incluso en el taller con los aspectos más técnicos que, normalmente, a casi nadie le interesan”, rememora Hugo Martín, jefe de mecánicos y professor de Irrintzi, antes de continuar: “Podríamos aplicarle muchos adjetivos, pero me quedo con su serenidad. Siempre tranquilo, analizando, buscando la mejora pero sin agobio. Todo con calma. Le recuerdo al final de cada clase comentando qué había hecho bien, qué había hecho mal, cómo podía mejorar… Así lo ponía muy fácil”.

José María Andrés, máximo responsable y también profesor en Irrinzti, compartió con Javier el 90% de las horas de prácticas: “Sí, esperaba que aprobase y que lo hiciese así de bien. Lo principal, y lo logró, era que demostrase una seguridad absoluta, para que nadie pueda tener la más mínima duda de su capacidad. Destacaría su muy alto grado de adaptación y superación”.

Conoce más detalles en la nueva edición de la biografía ‘De los pies a la cabeza’

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