No dejes… de soñar

Hay frases que se pintan en los muros para que nada las borre de nuestras vidas. El soñador es un habitual sospechoso en esta sociedad, frenética y ojerosa, donde apenas quedan horas para dormir ni momentos en los que soñar. Se ha olvidado, si alguna vez se enseñó, que quien sueña descansa en ellos y quien sueña vive por ellos. Los sueños son brújula y alimento, fijan rumbos vitales y suponen glucógeno para el alma. Llenan de vida los días, sabedores de que todas las vidas, hasta las de los más insomnes de espíritu, tienen los días contados. La vida es sueño, eligió Calderón como título para una obra de teatro inmortal; los sueños son la vida, ensayamos con mejor intención que habilidad.

La imagen se toma de un pequeño muro situado frente a la puerta de acceso principal de un colegio de Zaragoza y muestra una dedicatoria explícita (“para los niños”), que preferimos no incluir en la instantánea. Sí lo reflejamos, en un acto de reparadora justicia con los derechos de su autor. Cerramos el objetivo de la cámara para abrir el del mensaje. Desde lo más profundo del córtex ideológico de nuestra Asociación, estamos convencidos de que son los adultos, y aún más los adultos dedicados a la educación de niños, en casa o en la escuela, los receptores principales de este mensaje de vida.

El soñador es un habitual sospechoso en esta sociedad, frenética y ojerosa, donde apenas quedan horas para dormir ni momentos en los que soñar. Clic para tuitear

Los niños sueñan todos los días, hasta dormidos, es parte indivisible de su tiempo de vida. Se nace soñador, del mismo modo que se nace desmarcado de temores, prejuicios y otros defectos que nos limitan. Se nace sin espátulas en la mano que borren pintadas para el alma e ingrávidos ante las leyes que nos enraízan en el terreno sólo para impedirnos volar. La vida es para los valientes, suele decirse. La vida es para ser valiente, decimos aquí cada vez que hay ocasión. Nunca irresponsables, siempre valientes. No hay responsabilidad mayor en nuestras vidas, con nosotros y con los demás, que sostener la valentía innata, ser impermeable a los miedos que intentar rodearnos, soñar con la vida que deseamos cumplir y vivir la vida que soñamos tener. También para los niños: no dejes… de soñar. De los pies a la cabeza.

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