Un año de reformas

Un par de días antes de que se cumpla el primer aniversario (4 abril) del nacimiento de nuestro ciclos social y educativo contra las etiquetas que nos imponemos y repartimos, denominado ‘HashtagQUI y facilitado por el apoyo económico de Eurofund, se dio la coincidencia de que regresamos al lugar donde desarrollamos la primera: el Centro de educación e internamiento de menores por medida judicial de Juslibol (Zaragoza).
Igual que ocurrió por estas mismas fechas en 2018, compartimos una hora de amplia sintonía con casi una treintena de jóvenes, no tan rebeldes como para no distinguir cuando se les apela sin lugares comunes y se confía, desde la sinceridad y la exigencia, en recuperarlos como un activo imperdible para su propia vida y para la del resto de la sociedad. Nos necesitamos todos en nuestra mejor versión, sólo así mejoraremos la versión del todo. Para De los pies a la cabeza, no hay discapacitados, hay personas con discapacidad; no hay adictos, hay personas con adicciones. No hay etiquetas, hay personas con distintas características y circunstancias más o menos temporales. Yo soy yo pero, admirado Ortega, mis circunstancias no deben ser yo.
Sirva la efeméride del primer año alcanzado, para hacer inventario: 20 acciones, ante 1200 personas, entre centros penitenciarios, de internamiento de menores, entidades sociales y espacios educativos públicos. Ojalá en 365 días celebremos que continúa esta reforma social: la revisión y liberación de las etiquetas que nos envuelven y reducen.

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