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Vivir con tu realidad y no contra ella

Las preposiciones proponen y predisponen. Quizá deberían aprenderse por orden espiritual y no por el alfabético tradicional, aunque a veces coincidan. Porque no es lo mismo vivir con que vivir contra, como tampoco lo es vivir en que vivir de. Más bien proponen y predisponen a lo contrario, ocurre con vivir y con cualquier verbo que se ensaye. Verás.

La realidad de cada uno es individual y poco transferible, por más que entre todos estemos construyendo una sociedad donde, parece, intentamos mimetizarnos lo más posible y tendemos a poner en cuarentena, en el más considerado de los casos, a quienes no persiguen las fugaces modas de cada momento. Volviendo a la realidad de cada uno: al ser individual y poco transferible, casi siempre tenemos más influencia sobre la que nos toca vivir de lo que se nos insiste… y terminamos creyendo.

Aquí se predica vivir con ella y en ella, con la legitimidad que otorga nacer del impulso de una trayectoria como la de Javier Hernández Aguirán, a quien en 1979 le tocó nacer sin brazos en un mundo muy diseñado para tenerlos y, al mismo tiempo, muy poco preparado para que no fuese así. Y, sobre todo, con lo que legitima su creciente hoja de vida, donde lo que es hace ya muchos años que superó a cómo es.

Por más extremo y en las antípodas de la inmensa mayoría de la población que pueda parecer su caso, la médula del mismo pasa por que no ciegue lo que diferencia. De eso se ha ocupado él mismo, desde siempre, a título personal y profesional. Y, ahora, también gracias al altavoz que permite esta Asociación. Todavía creemos que lo más importante o grave es lo que más se ve, siendo que lo que más se ve responde a lo más superficial y ambos conceptos, importante y superficial, no es frecuente que coincidan. Por supuesto, nacer sin brazos y con una pierna más corta supone una incomodidad muy notable y que obliga a la adaptación constante desde el nacimiento. Pero no tiene que ser más meritorio, como se cree todavía, que personas sin inconvenientes físicos y/o visibles pero que, sin embargo, tienen que vivir con muchas más hipotecas, económicas y de todo tipo. Aprendamos a mirarnos y veremos la vida más allá de su superficie. Verás.

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