Quinto ingreso en prisión, primero en Valdemoro

El ciclo social ‘HashtagQUI’ cierra su andadura en 2018, tras 13 acciones en los lugares más diversos y necesarios, con una nueva acción en un centro penitenciario, tras el doble ingreso consecutivo en Zuera (Zaragoza) durante el mes de mayo. En esta ocasión accedimos a la cárcel de Valdemoro (Madrid) con la compañía de la entidad Solidarios para el desarrollo, quien también fue cómplice el año pasado en Navalcarnero, donde desarrollamos la I Acción del Socio De los pies a la cabeza ante un amplio grupo de internos.
El número de asistentes en Valdemoro resultó parecido y las sensaciones, casi idénticas. Todas buenas. Hablamos de las sensaciones que se viven y comparten durante la conferencia, claro. Todas las demás, la de pisar un lugar ideado y construido para la privación de la libertad, quizá inevitable en alguno de los casos, nunca es una buena sensación. Quienes vinieron la mañana del sábado 1 de diciembre tuvieron el comportamiento exquisito de cada vez en una prisión: conectando con el relato y acercándolo a su realidad, a las vivencias que cada uno acumula; agradeciendo la visita porque se consideran, quizá porque así lo procuramos, invisibles y cumplidores de una condena que los eximirá ante la ley pero no tanto ante el ojo social y sus estigmas; y agradeciendo, sobre todas las cosas, una propuesta de charla que no se pone por encima de nadie y no se considera más que nada.
La motivación nunca ha estado en subirse a un falso pedestal y hacerse el interesante, y la figura menos importante en una conferencia motivacional es el propio conferenciante, porque si éste -o ésta- ocupa todo el foco trabajará la admiración en lugar de la motivación pretendida. Y admirar no motiva, porque admirar acostumbra a buscar fuera y la motivación, cada uno la suya, ha de encontrarse dentro. De los pies a la cabeza.

La razon

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