Ovación (en)cerrada
Estar atento a los detalles nos ha servido para crear y compartir una charla cuyo enfoque se dirige a lo más profundo de cada persona que va a verla, para lograr que se sienta interpelada y se identifique con ella. Y luego hay otros detalles que sirven para dimensionarla… Cuando la única persona de la sala que ya la conoce, se pone en el centro de la primera fila, quizá quiera decir que algo estamos haciendo bien.
En esta segunda visita al centro penitenciario de Logroño, mucho menos moderno que el de Soria donde estuvimos el día anterior, la charla tuvo lugar en un polivalente espacio del módulo 4 (de Respeto) y asistieron medio centenar de internos -hombres y mujeres- y funcionarios.
La acción -una nueva de nuestro Ciclo Social durante este curso- concluyó con una emocionante y sentida ovación. Una ovación cerrada, sirva el triste juego de palabras, que quisimos abrochar con el espíritu que nos lleva a ingresar voluntariamente en cada centro penitenciario: os esperamos fuera, porque fuera nos necesitamos todos. De los pies a la cabeza.



